Tiendas en línea · Centroamérica

Tu negocio cabe en un local.
Tu mercado no.

Lo que hacés le sirve a mucha más gente de la que puede llegar hasta tu puerta. Están en otras provincias, compran de noche, y hoy le están comprando a alguien más porque ese sí aparece cuando buscan. Una tienda en línea es lo que te pone ahí.

Así se ve tu catálogo. Cada producto con su foto, su precio y su botón, sin que nadie tenga que escribirte para preguntar.

Un martes cualquiera

Son las nueve de un martes. Cerraste hace tres horas y el teléfono sigue sonando. Uno pregunta si te queda la mediana. Otro quiere saber si mandás a Cartago. Un tercero manda una foto y escribe ¿este cuánto?

Contestás los tres mientras cenás. Dos compran, uno no vuelve a escribir. Al del envío le decís que averiguás mañana, y mañana se te pasa.

Así es hoy.

Unos meses después es otro martes a las nueve. El teléfono vuelve a sonar, pero ya no es alguien preguntando. Es la notificación de un pedido que entró solo, pagado, con la dirección puesta, de una señora de Liberia que no vas a conocer nunca.

Mañana lo empacás. Pasado se entrega. Esa señora nunca te escribió, nunca preguntó un precio y nunca supo que dudaste en poner la tienda. Encontró lo que buscaba, vio cuánto costaba y lo compró.

Cuando eso pasa varias veces por semana, el negocio deja de depender de que vos estés disponible. Y ahí es donde empieza a crecer sin que trabajés más horas.

Nada de eso pasa por tener una página linda. Pasa cuando la tienda está bien armada por debajo, que es lo que hacemos nosotros y de lo que hablamos más abajo.

Lo que cambia cuando tu negocio vende en línea.

La ficha de producto es donde se decide la compra: variantes, existencias y un botón que no deja dudas.

Vendés con el local cerrado

Abrís a las ocho y cerrás a las seis. La tienda sigue abierta de noche, domingos y feriados, que es cuando mucha gente por fin tiene tiempo de comprar.

Salís de tu cantón

Hoy le vendés a quien pasa por el local o vive cerca. Con envíos resueltos le vendés a todo el país, y el mismo producto pasa a tener un mercado varias veces más grande.

No perdés al que no escribe

Mucha gente no pregunta el precio por mensaje, simplemente busca a otro que lo tenga publicado. Cada producto con su precio visible recupera esas ventas que hoy ni sabés que existieron.

Dejás de contestar lo mismo

Cuánto vale, si hay disponible, si mandan a Puntarenas. Eso se escribe una vez y el catálogo lo responde siempre, y las horas que se iban en WhatsApp vuelven al negocio.

Sabés qué se vende y qué no

Qué miran y no compran, dónde abandonan, de dónde llegan. Vendiendo solo por mensaje eso no queda registrado, y sin esa información comprar inventario es adivinar.

El cliente vuelve solo

El que ya compró y quedó contento entra de nuevo sin que le escribás. Esa segunda venta no cuesta publicidad ni tiempo, y es la que hace crecer el negocio sin trabajar más horas.

Lo que decide si una tienda gana plata.

El checkout en celular, que es donde compra la mayoría. Cada paso de más acá es una venta que se cae.

El diseño es lo que todos miran. Lo que define si el negocio funciona está debajo, y casi nunca aparece en una cotización de "página web con tienda".

Facturación conectada

FEL en Guatemala, DTE en El Salvador, comprobantes en Costa Rica, SFEP en Panamá. Emitir el documento al confirmarse el pago, no a mano después. Es lo que más tiendas subestiman y lo que más caro sale arreglar con historial acumulado.

Los pagos que tu cliente usa

Yappy en Panamá, transferencia y contra entrega en casi toda la región, tarjeta donde aplica. Una tienda que solo acepta tarjeta le está pidiendo a mucha gente que pague distinto a como acostumbra.

Contra entrega en serio

No como excepción. El pedido confirmado, la ruta, el cobro al entregar y la conciliación después. En varios países de la región este es el método principal, no el secundario.

Inventario que no se contradice

Si vendés en la tienda, en el local y por WhatsApp, tarde o temprano vendés algo que ya no tenías. Una sola fuente de verdad y el resto conciliando contra ella.

Checkout en un celular real

Con una conexión mediocre, que es como compra la mayoría. Ahí se pierde más plata que en cualquier decisión de diseño, y es de lo más barato de arreglar.

WhatsApp como parte del flujo

Mucha gente descubre en la tienda y cierra por WhatsApp. Que compartan catálogo e inventario, en vez de competir entre sí, es lo que funciona en esta región.

Vender en línea cambia según el país.

No es una diferencia de forma. Cambia el sistema de facturación, cambian los medios de pago y cambia cómo compra la gente. Estas páginas entran en lo que aplica a cada mercado.

Costa Rica es nuestra base y donde más proyectos hemos hecho. Si estás acá, escribinos directo y lo conversamos sin vueltas.

Preguntas frecuentes.

¿Querés vender en línea de verdad?

Contanos qué vendés y en qué país. Si lo que necesitás lo resuelve una plataforma sin desarrollo, te lo decimos.

Escribir por WhatsApp →