La regulación de drones en Costa Rica está a cargo de la Dirección General de Aviación Civil, y organiza las operaciones según el peso del equipo y el tipo de uso. Esto último es lo que más confusión genera.
La línea que divide todo
Uso recreativo o personal: volás tu dron, no te pagan por eso, no es parte de un servicio que cobrás. Los requisitos son de registro del equipo y de respetar las reglas de operación.
Uso comercial: alguien paga por ese vuelo, o el vuelo es parte de un trabajo que se factura. Acá aplica un régimen bastante más exigente.
La distinción no depende del dron ni de quién lo opera. Depende de si hay actividad comercial de por medio.
Qué exige la operación comercial
Para prestar servicios aéreos con dron, la DGAC requiere que la empresa cuente con certificado de explotación y certificado de operador aéreo. Eso cubre actividades como agricultura, conservación forestal, topografía, seguridad, telecomunicaciones y cinematografía.
Del lado del piloto:
- Licencia con certificado de aptitud
- Certificado médico Clase III emitido por un especialista designado por la DGAC
- Curso teórico y práctico en un centro habilitado, del orden de 48 horas teóricas y 10 prácticas
- Experiencia mínima acreditada de operación
- Aprobación de los exámenes correspondientes
Del lado de la empresa, además, hace falta designar un gestor responsable o director técnico y presentar la documentación de la operación: equipos, pilotos, descripción de los trabajos y aspectos de seguridad.
El trámite tiene un costo del orden de los 1.874 dólares, aparte del curso, y el permiso se otorga por plazos que van de cinco a quince años.
Las reglas de operación
Aplican a todos, con o sin certificación comercial:
- Volar solo de día y con condiciones de visibilidad adecuadas
- Mantener el dron a la vista durante toda la operación
- No superar los 120 metros de altura
- Respetar distancias de seguridad respecto a personas, edificaciones y aeródromos
- No volar sobre zonas restringidas
Cerca de aeropuertos y en áreas restringidas hay requisitos adicionales, y conviene consultarlos antes de programar cualquier trabajo.
Por qué esto le importa a quien contrata
Acá está la parte que a muchas empresas se les pasa.
Si contratás a alguien para volar tu obra o tu finca y esa persona no tiene certificación comercial, la operación no está en regla. Y si ocurre un incidente en tu propiedad, la falta de certificación complica el panorama para todos los involucrados, incluido el seguro.
Es una verificación de treinta segundos que casi nadie hace. Antes de contratar, pedí ver:
- El certificado de operación de la empresa, vigente
- La licencia del piloto que va a volar, no de otro
- Que la actividad que vas a contratar esté dentro de lo autorizado
Un proveedor serio los muestra sin problema. Si hay evasivas, ahí está la respuesta.
El dato que dice bastante del mercado
Las licencias para vuelo comercial en Costa Rica han avanzado lento. Hay bastantes más operadores volando que operadores certificados, lo cual significa dos cosas.
Para quien contrata: hay que verificar, porque la probabilidad de encontrarse con alguien sin papeles es real.
Para quien presta el servicio: la certificación es una barrera de entrada que juega a favor de quien la tiene. En un mercado donde el equipo es accesible para cualquiera, el papel es lo que diferencia.
Cómo lo manejamos nosotros
Vale la pena ser transparentes, porque esta es una industria donde mucha gente prefiere no hablar del tema.
Nosotros nos dedicamos al procesamiento fotogramétrico y a los entregables digitales: modelos 3D, ortomosaicos, cálculo de volúmenes y las plataformas donde el cliente consulta todo eso. Cuando un proyecto requiere vuelo, lo coordinamos con operadores que cuentan con la certificación correspondiente.
Y cuando el trabajo necesita validez legal, como un plano catastrado o un deslinde, se coordina con un topógrafo colegiado que lo firma. Eso también es un requisito, y es otro punto que conviene aclarar desde el principio.
Si tu empresa ya tiene dron y personal que vuela, trabajamos directamente con las imágenes que ustedes capturen.
Antes de contratar cualquier trabajo aéreo
Tres preguntas que ahorran problemas:
- ¿Quién vuela y con qué certificación?
- ¿Qué me van a entregar exactamente, y en qué formato lo voy a poder abrir?
- ¿El resultado necesita firma profesional para lo que lo voy a usar?
La tercera es la que más se olvida y la que más caro sale descubrir tarde.
¿Dudas sobre qué necesita tu proyecto? Escribinos y te orientamos, aunque el trabajo no sea para nosotros.
Este artículo es informativo y refleja el marco regulatorio general. Para casos específicos, consultá directamente con la DGAC.
Preguntas frecuentes
¿Necesito licencia para volar mi propio dron?
Para uso recreativo y personal, las exigencias son menores: registrar el equipo según su peso y respetar las reglas de operación. Lo que cambia el panorama es el uso comercial, es decir cuando alguien recibe pago por el vuelo o el vuelo es parte de un servicio que se cobra.
¿Y si la empresa vuela con su propio personal para sus propios proyectos?
Es una zona que conviene consultar directamente con la DGAC, porque depende de cómo se estructure. Si el vuelo forma parte de una actividad comercial de la empresa, lo más prudente es asumir que aplican los requisitos de operación comercial.
¿Qué le pido a un proveedor antes de contratarlo?
Que muestre su certificado de operación vigente y la licencia del piloto que va a volar. Si no lo tiene, el riesgo no es solo suyo: un incidente en tu propiedad con un operador sin certificación te complica a vos también.