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Tienda en Línea

Tu negocio puede ser más grande que tu local.

Empezaste vendiéndole a la gente del barrio, a los que te conocen, a los que te recomendaron. Hay mucha más gente allá afuera que quiere exactamente lo que tú haces y que nunca va a pasar por tu puerta. Una tienda en línea es lo que te pone enfrente de ellos.

Así se ve tu catálogo. Cada producto con su foto, su precio y su botón de compra, sin que nadie tenga que escribirte.

Abierta 24/7 vende con el local cerrado
Fuera de tu zona envíos a todo el estado
Inglés y español con hreflang correcto
Sin comisión nuestra la tienda es tuya
Un martes cualquiera

Son las nueve de un martes. Cerraste el local hace tres horas y el teléfono sigue sonando. Uno pregunta si te queda la mediana. Otro quiere saber si mandas a Houston. Un tercero manda una foto y escribe ¿este cuánto?

Contestas los tres mientras cenas. Dos compran, uno no vuelve a escribir. Al del envío le dices que lo averiguas mañana, y mañana se te pasa.

Así es hoy.

Unos meses después es otro martes a las nueve. El teléfono vuelve a sonar, pero ya no es alguien preguntando. Es la notificación de un pedido que entró solo, pagado, con la dirección puesta, de alguien en un estado donde no conoces a nadie.

Mañana lo empacas. Pasado se entrega. Esa persona nunca te escribió, nunca preguntó un precio y nunca supo que dudaste en poner la tienda. Simplemente encontró lo que buscaba, vio cuánto costaba y lo compró.

Cuando eso pasa varias veces por semana, el negocio deja de depender de que tú estés disponible. Y ese es el punto en que empieza a crecer sin que trabajes más horas.

Nada de eso pasa por tener una página bonita. Pasa cuando la tienda está bien hecha por debajo, que es de lo que hablamos abajo y es lo que nosotros hacemos.

Por qué vender en línea

Lo que cambia el día que tu negocio tiene tienda.

Vendes con el local cerrado

Tu negocio abre a las nueve y cierra a las seis. La tienda no cierra. Buena parte de las compras en línea pasan de noche y los fines de semana, que es justo cuando hoy no hay nadie para contestar.

Dejas de perder al que no pregunta

Mucha gente no escribe para preguntar el precio. Si no lo ve, se va con el que sí lo publica. Cada producto con su precio y su foto convierte a ese visitante silencioso en una venta.

Vendes fuera de tu zona

Hoy le vendes a quien pasa por el local o te sigue en redes. Con envíos configurados le vendes a todo el estado, y en muchos rubros a todo el país. El mismo producto, mucha más gente que lo puede comprar.

Tu catálogo trabaja solo

Dejas de contestar cuarenta veces cuánto cuesta, qué tallas hay y si llega a Texas. Eso queda escrito una vez, y el tiempo que se iba en responder vuelve a la operación.

Sabes qué se vende y qué no

Qué producto miran y no compran, en qué paso abandonan, de dónde llegan. Vendiendo por mensaje esa información no existe, y sin ella cada decisión de compra de inventario es una corazonada.

El cliente vuelve sin que le escribas

Quien ya te compró y quedó bien vuelve a entrar solo. Esa segunda compra no cuesta publicidad ni conversación, y es la que hace que el negocio crezca sin trabajar más horas.

Según lo que vendas

No es lo mismo vender ropa que vender al por mayor.

La ficha de producto es donde se decide la compra: variantes, existencias y un botón que no deja dudas.

Ropa, calzado y accesorios

Tallas, colores y existencias por variante. Lo que decide la compra son las fotos y una política de cambios clara, porque el miedo a que no quede es lo que frena el carrito.

Comida y productos frescos

Pedido para recoger o entrega en la zona, con horarios reales y corte de pedidos. Vender comida en línea es un problema de logística antes que de catálogo.

Productos hechos a mano

Piezas únicas, series cortas y encargos personalizados. Aquí la tienda propia vale más que el marketplace, porque el cliente compra la historia y no solo el objeto.

Ferretería, repuestos y técnico

Catálogos grandes donde el cliente busca una pieza exacta. Lo que vende es un buscador que entienda códigos y compatibilidades, no un diseño bonito.

Venta al por mayor

Precios por cliente, pedido mínimo y crédito. Tu comprador quiere entrar, repetir su orden de siempre y salir, sin llamar a nadie.

Suscripción y recurrente

Lo que se consume y se repone. El cobro automático convierte una venta en ingreso mensual, y es el modelo que más cambia la salud del negocio.

Lo que resolvemos

La parte técnica que decide si vende o estorba.

El checkout en celular, que es donde compra la mayoría. Cada paso de más aquí es una venta que se cae.

Cobro con tarjeta

Pasarela a nombre de tu negocio, el dinero a tu cuenta. El cliente compra a las once de la noche sin escribirle a nadie, y tú dejas de perder a quien no quiere mandar plata a un número de teléfono.

Inventario que cuadra

Lo que se vende en línea baja del mismo inventario que el local. Vender algo que ya no tienes cuesta el reembolso y el cliente, y pasa siempre que los dos números viven en lugares distintos.

Envíos calculados de verdad

Tarifa real según peso, tamaño y destino, no una cifra fija que unas veces te sale cara y otras te come el margen. Con etiquetas y seguimiento para que nadie pregunte dónde va su pedido.

Impuesto de venta por estado

Cada estado tiene su umbral y su tasa. La tienda lo calcula según la dirección del comprador y guarda el registro. Se configura desde el arranque porque arreglarlo después obliga a revisar cada pedido anterior.

Tienda bilingüe

Inglés y español escritos, no traducidos por máquina, con hreflang correcto. Muchos negocios hispanos le venden a los dos públicos y atienden bien a uno solo.

Salida de los marketplaces

Amazon y Etsy te traen ventas y se quedan con el cliente. No hay que abandonarlos, pero sí tener adonde llevar a quien ya te compró, porque ese es el que vuelve y no cuesta comisión.

Cómo trabajamos

De vender por mensaje a vender mientras duermes.

Una dueña de negocio arma la caja de un pedido en su espacio de trabajo
01. Catálogo y cómo cobras hoy

Partimos de lo que ya vendes

Cuántos productos, con qué variantes, qué se vende de verdad y cómo cobras hoy. Si tienes fotos y precios en una hoja de cálculo o en el chat, ese es el punto de partida y no hay que rehacerlo.

02. Plataforma y decisiones

Shopify o a la medida

Se decide con tu caso, no por default. Catálogo sencillo y quieres empezar rápido, Shopify. Producto que se configura, precios por cliente o inventario en otro sistema, a la medida. Te decimos cuál aunque nos convenga la otra.

03. Pagos, envíos e impuestos

La parte que nadie ve

Pasarela a tu nombre, tarifas de envío reales, impuesto de venta por estado y las confirmaciones automáticas. Es lo que separa una tienda que funciona de un catálogo bonito donde hay que escribir para comprar.

04. Lanzamiento y primeras ventas

Te acompañamos las primeras semanas

Publicamos, conectamos Search Console y Analytics, y te enseñamos a cargar un producto tú mismo. Quedamos pendientes los primeros pedidos, que es cuando aparece lo que no se vio en pruebas.

Cuándo no te conviene

A veces la respuesta es que todavía no.

Si vendes tres o cuatro productos y el volumen no justifica el trabajo, una tienda completa es cara para lo que resuelve. Se puede empezar con un catálogo simple y un botón de pago, y crecer cuando el volumen lo pida.

Si el problema real es que nadie sabe que existes, está antes de la tienda y una tienda nueva no lo arregla. Eso se trabaja con SEO y marketing y con las redes que ya usas.

Y si tu operación vive en un sistema de punto de venta que no exporta nada, hay que resolver eso primero. Es un proyecto distinto y conviene saberlo antes de empezar, no a la mitad.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de decidir.

¿Shopify o una tienda a la medida?

Shopify resuelve bien el caso común y si tu catálogo es sencillo suele ser la respuesta correcta. La tienda a la medida empieza a valer la pena cuando el producto se configura, cuando tienes precios por cliente, cuando el inventario vive en otro sistema o cuando la comisión por venta ya pesa más que el desarrollo. En la primera llamada te decimos cuál de las dos es tu caso, aunque la respuesta sea Shopify.

¿Puedo cobrar con tarjeta si mi negocio es pequeño?

Sí. Se configura una pasarela a nombre de tu negocio y el dinero llega a tu cuenta. La diferencia con cobrar por Zelle o efectivo es que queda registro, el cliente puede comprar a cualquier hora sin escribirte, y dejas de perder la venta de quien no quiere mandar dinero a un desconocido.

¿Qué pasa con el impuesto de venta si vendo a otros estados?

Cada estado tiene su propio umbral de ventas a partir del cual debes cobrar y declarar el impuesto ahí. La tienda tiene que calcularlo en el checkout según la dirección del comprador y llevar el registro. Se configura desde el inicio porque corregirlo después implica revisar cada pedido pasado. Confirma con tu contador cómo aplica a tu operación.

¿La tienda queda en español o en inglés?

En los dos si te conviene, con hreflang correcto para que Google muestre la versión adecuada según quién busca. Muchos negocios hispanos venden a ambos públicos y pierden la mitad por atender solo a uno. No son traducciones automáticas, se escriben en los dos idiomas.

¿Puedo cargar productos yo mismo después?

Sí, y te enseñamos antes de entregar. Depender de alguien para subir un producto o cambiar un precio es la razón por la que muchas tiendas quedan desactualizadas a los seis meses.

¿Listo para que tu negocio venda en línea?

Cuéntanos qué vendes y a quién. Te decimos qué tipo de tienda te sirve y cuánto toma tenerla en línea. Si lo que necesitas es más simple que una tienda completa, también te lo decimos.